Lección 8: Introducción al Estrés

 

El estrés tiene mala fama.  Es sinónimo de presión, incertidumbre y hasta de caos. El “estrés” se utiliza comúnmente para describir muchas experiencias.  Cuando dices “Estoy estresado”, puede significar muchas cosas distintas.

En muchas maneras el estrés se ha ganado esta mala fama.  El estrés puede tener consecuencias negativas sobre el cerebro y el cuerpo, afectando nuestra salud y bienestar general.

Sin embargo, desde una óptica científica el estrés es neutral. La respuesta del estrés, en su nivel más básico, es la manera como el cerebro y el cuerpo se comunican para manejar un incremento en la demanda que reciben nuestros sistemas.

El estrés puede ser causado por algo amenazador, como un animal peligroso frente a nosotros.  O, puede ser causado por algo que existe solo en nuestras mentes, como una fecha límite para un proyecto. Es muy importante que establezcamos desde un principio que el “estrés” en el cerebro y en el cuerpo puede representar un respuesta a cosas tanto reales como imaginarias. 

Amenazas distintas, respuesta compartida

El estrés que se siente en respuesta a un pensamiento o escenario imaginario inicia la misma respuesta en el cuerpo que una amenaza física real a nuestra seguridad.  Dicho de otro modo, el estrés de una relación puede sentirse igual al estrés de jugar un deporte.  El estrés causado por una amenaza a tu identidad es interpretado y sentido casi igual que una amenaza causada por un animal que te ataca.

Como hemos establecido, el cerebro coordina una respuesta compleja para lidiar con el incremento de demanda hacia nuestros sistemas. Cuando nuestras piernas tienen que trabajar más duro que de costumbre, les estamos demandando más de lo usual, y por lo tanto le estamos provocando estrés a nuestras piernas. Cuando corremos, todo el cuerpo experimenta estrés. Es decir, el ejercicio es una forma de estrés. El ejercicio obliga al cuerpo a adaptarse a la demanda incrementada de flujo sanguíneo, oxígeno y energía para apoyar a las piernas en su afán de mantenernos corriendo, trabajando o levantando pesas. 

El estrés es, sencillamente, el efecto de cualquier estímulo que incrementa la demanda hacia nuestro cerebro y nuestros sistemas corporales. Por supuesto, nuestros cuerpos pasan por ciclos de incremento y disminución de demanda todo el día. 

Pregunta: Usando esta definición,

¿Dónde puedes observar ejemplos de estrés en nuestras historias?

 

DE NUESTRAS HISTORIAS 

Por ejemplo, esa noche en cuanto Caro llegó a su casa, todavía tenía que corregir las actividades que debía entregar al día siguiente. Había pasado a buscar a su hija a la guardería y juntas habían pasado por el mercado para comprar algunas cosas para hacer la cena. Su pareja, que llegaba aún más tarde que ella, no podía siquiera cenar con ellas. Mientras ella lavaba las verduras y supervisaba a la nena,  pensaba en que debía acostarla temprano para poder adelantar el trabajo.

 

Sentarse requiere un menor expendio de energía que caminar.  Caminar es menos estresante para el cuerpo que correr, jugar fútbol o limpiar la casa de pie.  Es perfectamente normal para nuestro cuerpo tener subidas y bajadas pequeñas, pequeños ciclos de gasto y conservación de energía. Es parte del proceso alostático.

Recuerda, el alostasis es la adaptación constante del cuerpo para responder de una manera apropiada y adecuada al entorno. Por lo tanto es normal experimentar cambios fisiológicos cuando el cuerpo necesita suministrar mayor cantidad de energía a ciertas partes.  Es normal conservar energía cuando estamos sentados y descansando.  Esta es la manera en la cual el cuerpo mantiene un funcionamiento efectivo a favor de la supervivencia, por medio de un ajuste constante a las demandas externas.  

 Diferentes tipos de estrés

 

La respuesta de estrés es el proceso por medio del cual nuestros cuerpos se adaptan a una mayor demanda sobre sus sistemas.  

Esa demanda aumentada puede ser sana y positiva.  Algunos estudiosos se refieren a las formas positivas del estrés como eustrés

El eustrés se caracteriza por cualquier tarea productiva, deseada y exigente.  

 

Ejemplos incluyen:

  • El ejercicio
  • El estudio para un examen
  • La mudanza a una casa nueva
  • El cuidado de niños pequeños
  • El comienzo de un trabajo nuevo y difícil

Estos eventos en la vida representan una amenaza para el status quo, un reto a nuestros sistemas.  

Estos eventos requieren mayor atención, concentración y energía, y hasta pueden ser agotadores en el momento.  

Pero, es de hacer notar, son todos pasajeros, y conllevan a cambios que son bienvenidos.  

Los recursos que se gastan para enfrentar estas situaciones resultan en algo útil, productivo y positivo.

Pregunta: Usando esta definición,

¿Dónde puedes observar ejemplos de eustrés en nuestras historias?

El estrés también puede ser dañino o negativo.

Un estrés dañino y no deseado se llama angustia o distrés.

Ejemplos de angustia incluyen

  • Cualquier tipo de ataque (físico o verbal)
  • La pérdida o el abandono de un ser querido
  • La presión económica y la escasez
  • Ser abusado, rechazado o ignorado
  • Caer enfermo o lastimado
  • Experimentar un conflicto o la violencia

 

Estos eventos angustiantes son un reto para nuestros sistemas.  Estos eventos también requieren mayor atención, concentración y energía, y hasta pueden ser agotadores en el momento.  La distinción clave entre el eustrés y la angustia, sin embargo, es que los eventos que conllevan a la angustia son no deseados, no son bienvenidos, y frecuentemente permanecen por más tiempo de lo esperado.  Estos causan preocupación y suelen producir ansiedad.

Pregunta: Usando esta definición,

¿Dónde puedes observar ejemplos de angustia en nuestras historias?


Todas las formas del estrés (positiva/eustrés o negativa/angustia) activan un proceso similar en el cuerpo
. El cerebro predictivo interpreta un incremento de demanda y coordina una respuesta para responder a este reto. De este modo, la respuesta de estrés siempre es una función maravillosa y adaptativa de nuestros cerebros.

 

Cuando es por poco tiempo y por razones bienvenidas, la respuesta del estrés nos puede ayudar a aumentar nuestra concentración, atención y rendimiento.  Cuando es por razones no deseadas, a largo plazo o  constantes, la sobreactivación de la respuesta de estrés puede tener muchos efectos negativos sobre el cuerpo.

 

Como todas las cosas que tienen que ver con el cerebro predictivo, la respuesta del estrés comienza en la torre de control.  Empieza con la comunicación.