Lección 1: Preparando el Escenario

 

A lo largo de este libro, leerás historias de varios personajes. Acompañarás a estos personajes mientras enfrentan adversidades  tremendas y mientras se ven obligados a encontrarle sentido a una vida que no fue la que escogieron para sí mismos ni la que esperaban tener.

Durante milenios, los humanos han aprendido a través de historias. Las historias reflejan las verdades que a veces tenemos miedo de confrontar en nosotros mismos y en nuestras sociedades. Las historias nos ayudan a acceder a partes de nosotros mismos y a transmitir sentimientos y pensamientos que de otro modo permanecerían ocultos.

Con suerte, aprenderás de la historia de estos personajes, y usaremos su historia como una forma de enseñarte sobre los efectos del estrés y el trauma en el cerebro, el cuerpo y los comportamientos. 

Desde el principio de su historia, está claro que nuestros personajes son resistentes. Son fuertes. A pesar de sus circunstancias, ellos llevan dentro de sí tanto de lo que necesitan para sobrevivir y prosperar. Todos llevamos dentro de nosotros la capacidad de sobrevivir, crecer y superar los dolores y las pruebas de la vida.

Es importante resaltar que estos personajes son mucho más que la suma de sus experiencias. Por lo tanto, es necesario que exploremos quiénes fueron, y la variedad de retos que enfrentaron antes de sus respectivos traumas. 

A medida que leas su historia, notarás que sus adversidades no controlaron a nuestros personajes, pero sí los cambiaron. Las adversidades no les quitaron su esencia – si bien, a veces, en medio del caos y el conflicto, a ellos les costó a duras penas reconocerse a sí mismos. Su historia es única, pero es común. Puede ser similar a las historias de muchos que conoces. Pueden ser como tu en algunas cosas, o como tu hermana, hermano, amigo o colega. Por lo tanto, mientras lees esta historia, es posible que sientas en tu cuerpo una opresión, o calor fluyendo a través de ti, o tal vez frío. Quizás te reconozcas en estos personajes. Quizás asentirás con la cabeza o respirarás profundamente mientras lees sus pensamientos internos.

Es nuestra intención que mientras lees su historia pienses en tu propia historia, y aprendas sobre tí. Tú eres quien conoce mejor tu historia, y cuentos como los que compartimos aquí sólo pretenden ayudarnos a pensar juntos sobre la adversidad y el trauma, la sanación, nuestros cuerpos y nuestros corazones. 

No elegiste todas las partes de tu historia o el orden de tus eventos. No elegiste todas las experiencias, desafíos o heridas que te han hecho ser quien eres. Pero, a pesar de lo que te ha sucedido a ti o a tus conocidos, puedes aprender de tu propia historia, de las historias de tus seres queridos y de aquellos que ni siquiera conoces.

A medida que lees, estoy seguro de que tendrás preguntas como:

  • ¿Por qué reaccionó de esa manera? Yo no hice eso …
  • ¿Por qué escogió eso?
  • ¿Por qué tiene tanta ansiedad?
  • ¿Por qué respondió de ese modo su cuerpo?

Tus preguntas son buenas. Tus preguntas son importantes y, con suerte, serán respondidas a medida que avances en el libro.

Muchas de las experiencias que describimos son muy comunes para muchas personas en el mundo. Es importante que siempre tengas en mente que del mismo modo que nuestros personajes han sufrido, también han sobrevivido y crecido. Llevan dentro de sí el poder para enfrentarse a los obstáculos. Tú también tienes ese poder, y es muy probable que lo estés utilizando todos los días. 

En general, cuando hablamos de salud mental y bienestar psicológico, no estamos sugiriendo que todas las personas que viven una adversidad estén en mal estado o “enfermas”. Cada individuo tiene una reacción única a las experiencias de la vida. Dos personas, incluso en la misma familia, pueden reaccionar de manera muy distinta ante el mismo evento. Uno puede lucir bien mientras que el otro puede cambiar para siempre. Esas diferencias individuales están influenciadas por muchos factores, desde nuestra estructura genética hasta nuestras personalidades. De cualquier modo, no podemos juzgar ni saber con certeza por qué una persona reacciona de cierta manera. Lo único que podemos hacer es encontrarnos con ellos donde sea que estén y compartir los recursos que tenemos disponibles.

Sean cuales sean estos recursos, recuerda que los seres humanos son extremadamente resilientes. Se adaptan incluso a las circunstancias más difíciles. Y más que eso, recuerda que podemos usar estrategias específicas para controlar mejor cómo respondemos a las amenazas, los desafíos y el estrés. Describiremos algunas de esas estrategias en detalle.

Todos sabemos cómo afrontar la adversidad. Cómo sobrevivir. Pero con conocimientos y habilidades específicas, podemos entrenarnos para manejar mejor el dolor del pasado. Podemos crear nuevos caminos de esperanza. Podemos cambiar el cableado de nuestro cerebro para deshacer y superar el daño que la tragedia, el dolor y la adversidad pueden haber causado.

Para iniciar este viaje, empezamos con una historia.