Ejercicio- Rebotes

Ejercicio 2.3
Rebotes

 

Introducción

¡Hola de nuevo! Esta vez, vamos a hacer un ejercicio que consiste en rebotar para liberar tensiones físicas y psicológicas.

Cuando ocurre algo realmente estresante, tu sistema nervioso simpático entra en la respuesta de “pelea o huida”. Tu cuerpo conserva y concentra toda la energía disponible en tu supervivencia inmediata. En esos momentos, tu cuerpo libera adrenalina, lo cual aumenta el ritmo cardíaco, la contracción muscular y la respiración. Al mismo tiempo, el cortisol aumenta los niveles de glucosa y disminuye muchos otros sistemas.

Rebotar es una manera maravillosa y rápida de liberar la tensión física y mental y liberar las hormonas innecesarias del estrés.

Instrucciones

Una breve nota: las personas que están embarazadas o se están recuperando de alguna lesión en la espalda o en las piernas no deberían practicar este ejercicio. Asegúrate de no hacer este ejercicio de manera competitiva; está pensado para hacerlo individualmente o con otros, pero en todos los casos, sólo por diversión.

Entonces empecemos. Es importante comenzar lentamente con este ejercicio y desarrollarlo gradualmente.

  1. Primero, párate con los pies separados al ancho de las caderas, con una ligera flexión de las rodillas. Deberías sentirte como si estuvieras bajando tu centro de gravedad a una posición estable, ligeramente en cuclillas o sentadillas.
  1. Levanta los brazos y estíralos hacia arriba. Si no te es posible levantar los brazos, mantenlos a los lados. Pero si levantas los brazos, imagina que alguien te toma por las muñecas y te hala hacia arriba.
  1. Respira con calma y, al exhalar, mantén los brazos levantados y deja que los hombros se relajen. Dobla ligeramente los codos y mantén las manos y los dedos muy relajados.
  1. Deja que los brazos se sientan relajados para que puedan moverse libremente mientras rebotas. Tener los brazos cómodamente elevados da a los pulmones más espacio para respirar.
  1. Comienza con suaves rebotes de rodilla, moviéndote hacia arriba y hacia abajo. Nota cómo comienzan a trabajar los músculos de las piernas. La acción de rebote libera la tensión acumulada en los músculos.
  1. A medida que te acostumbras a este tipo de rebote, comienza a realizar saltos pequeños y de poca altura, manteniendo las rodillas flexionadas y relajadas todo el tiempo. El simple hecho de tener los pies en el aire provoca una liberación de endorfinas, un neuroquímico que facilita ese “factor de bienestar”. Inmediatamente te levantará el ánimo.
  1. Sigue rebotando. Tu respiración se volverá más rápida y fuerte a medida que rebotes.
  1. Ahora deja caer los brazos a los lados. Deja que tus hombros, brazos y manos estén muy relajados y sueltos.
  1. Deja que todo comience a sentirse lo más suelto y relajado posible mientras rebotas. Nota cómo te sientes.
  1. Empieza a reducir la velocidad hasta deternerte.
  1. Haz una pausa al terminar. Párate cómodamente con los ojos cerrados o medio abiertos.
  1. Siente tu respiración. Respirar de manera constante ayuda a activar el sistema parasimpático.
  1. Fíjate en tu ritmo cardíaco.
  1. Siente las sensaciones en tus piernas y brazos.
  1. Toma conciencia de los diferentes músculos del cuerpo mientras se calman — en los pies, en las piernas, en las caderas.
  1. Recuerda, este ejercicio se puede realizar en cualquier momento o en cualquier lugar. Puedes intentar hacerlo solo o hacerlo con personas que acaban de pasar por una situación estresante contigo.

Conclusión

Así de simple, haz terminado. Fácil y sencillo. Siempre que sientas la necesidad de revitalizar tu cuerpo o de liberar la tensión de tus músculos y articulaciones, recuerda que este ejercicio se puede realizar en cualquier momento y en cualquier lugar. No olvides que cuando acaba de suceder algo muy estresante, rebotar es una forma rápida y fácil de liberar toda esa tensión.