Ejercicio – Afirmaciones

Ejercicio 
Afirmaciones

 

Introducción

¡Hola! Esta vez vamos a probar un ejercicio que utiliza el concepto de las afirmaciones como forma de promover la autocompasión. Este ejercicio tiene que ver con un pensamiento positivo intencional, un pensamiento positivo sobre ti. Este ejercicio es sobre cambiar la historia que te cuentas, sobre quién y cómo eres.

 

En el día a día, nos encontramos cara a cara con decepciones, reacciones no deseadas y pensamientos no deseados que amenazan la forma en que nos vemos a nosotros mismos, y que pueden conducir a pensamientos dañinos sobre nosotros mismos. Para combatir esto, podemos cultivar una voz de autoafirmación. Puede resultar difícil y extraño al principio, pero es una práctica sencilla que ha demostrado ser efectiva para reconstruir una visión positiva de uno mismo, para aumentar el funcionamiento ejecutivo promovido por las áreas corticales del cerebro, para aumentar la autoeficacia -o, en otras palabras, tu percepción de tu propia capacidad y resiliencia; y por último, se trata de aumentar el afecto positivo, es decir, las emociones positivas. 

Intentémoslo.

 

Instrucciones

Las afirmaciones tienen que estar basadas totalmente en cosas positivas que tú crees que son verdaderas sobre ti como persona, así que no bases tus afirmaciones sólo en las cosas positivas que otros han dicho de ti. 

  1. Paso 1: Elige tu afirmación, tu pensamiento positivo de tu propia persona.

Intenta pensar en un momento en el has sentido orgullo propio. Puede ser un momento de victoria o logro personal. O quizás te sentiste valiente y con determinación. 

Piensa… ¿Cómo te sentiste en ese momento? ¿Te sentiste importante y capaz? ¿Te sentiste útil?

Piensa en ti a través de los ojos de las personas que te quieren. ¿Están de acuerdo en que eres amable, inteligente, y que compartes con generosidad? ¿Estás de acuerdo? 

Cuando elijas tu afirmación, asegúrate de empezar con la palabra “yo” o la palabra “mi” y utiliza el tiempo presente. Asegúrate de que realmente crees en tu afirmación.

Mantén la afirmación en tu mente. Sigue pensando en ella. Una y otra vez. 

O, si quieres, escríbela. Escríbela de nuevo. Escríbela una y otra vez. 

  1. Paso 2: Repite tu afirmación tantas veces como quieras, en voz baja o en silencio para ti mismo. Cuando repetimos las afirmaciones, nuestro cerebro empieza a re-evaluarnos de forma positiva, aumentando nuestra motivación, nuestro sentido de agencia, nuestro sentido positivo de nosotros mismos.

Hay tres formas principales de repetir tu afirmación, y eres libre de elegir un método o combinar métodos en cualquier momento.

a- Puedes escribir tu afirmación, varias veces, teniendo atención plena de lo que estás escribiendo. 

b- Puedes repetir tu afirmación en voz alta. Repítela varias veces. 

Yo soy amable

Yo soy amable

Yo soy amable

c- Puedes repetir tu afirmación en voz alta mientras te ves en un espejo. 

Cuando las afirmaciones se repiten frente a un espejo, nuestra respuesta emocional se intensifica. Cuando nos encontramos con nuestra propia mirada y vemos nuestras propias expresiones faciales, somos capaces de asociar las palabras positivas con nosotros mismo con mayor claridad. 

Sólo tienes que descubrir cuál de estos tres métodos funciona mejor para ti. 

  1. Intenta tener al menos tres afirmaciones que puedas practicar y repetir unas cuantas veces. Aprende tus afirmaciones. Memorízalas para que en un momento en el que sientas agobio o angustia, sea más fácil recordarlas y repetirlas. Tenlas preparadas, tenlas a mano para cuando aparezcan las inseguridades y la ansiedad. 

Conclusión

Listo. Este es muy fácil. Así de simple tienes una herramienta que puedes utilizar en momentos de duda, momentos de vulnerabilidad o momentos de estrés, como una forma de fomentar un poco de autocompasión y gentileza.